Concepto:
La energía renovable se genera de forma natural gracias a los fenómenos naturales. El agua, el sol, el viento y algunos productos vegetales demuestran ser fuentes de energía óptimas para un posterior desarrollo.
Tipos de energía renovable:
Existen diversas fuentes de energía: la energía solar, la eólica, la hidráulica, la biomasa y la energía geotérmica e interna de la Tierra.
La energía solar se origina, como su nombre indica, en el Sol. Éste emite diferentes tipos de radiación electromagnética convirtiéndose asimismo en una fuente de energía.
La energía eólica se caracteriza por la utilización de energía mecánica a través de desplazamientos de masas de aire, es decir gracias a la fuerza del viento. De este modo la energía se transforma en energía eléctrica.

La energía hidráulica se basa en el principio de retención de agua para convertir la energía mecánica en energía eléctrica. Se puede hallar en los grandes ríos gracias a la construcción de una presa. Ésta pasa a través de unas turbinas poniendo en funcionamiento un generador eléctrico.

La biomasa engloba todo componente orgánico. Existen tres modos de utilización de ésta: quemándola, haciendo que se pudra o transformándola químicamente.
El principio de la geotermia es captar la energía que se encuentra en la tierra en forma vaporosa o de agua caliente para una posterior transformación en energía eléctrica.
Ventajas de la energía renovable:
La energía renovable respeta el medio ambiente puesto que no se emite residuo alguno en la atmósfera. Se trata de recursos naturales ilimitados. En el plano económico, la instalación de una calefacción de energía renovable no tiene un coste elevado. Además existe la posibilidad de beneficiarse de ayudas económicas.