Este lugar se sitúa en una extensión de 4 hectáreas y actualmente es el más grande de los acondicionamientos de fitorestauración que pretende restaurar los recursos naturales que se encuentran en el agua, el suelo y el aire.
Después de un tratamiento biológico en la estación de depuración, las aguas residuales recorren 16 canales plantados con especies vegetales depurativas que permiten disminuir o eliminar los gérmenes y otras cargas contaminantes residuales: nitratos, fósforos, nuevas moléculas… Al final de estos canales, el agua circula a través de dos montes bajos de rotación corta que terminan la afinación del fósforo antes de devolverlo al Morelle (río de Calvados que muere en la desembocadura del Sena).
Constituidos por una sucesión de aberturas ahuecadas en el suelo, los jardines filtrantes de la estación de Honfleur permiten reducir los volúmenes y la cantidad de fangos resultantes de la estación de depuración, de mineralizarlos y de filtrar los agentes contaminantes (hasta un 95% de cargas contaminantes/ reducción del registro 4 en bacteriología). Desde este momento, estos fangos urbanos podrían utilizarse para la expansión en los espacios verdes o los campos.
El aire se trata al interior de la estación de depuración en un invernadero que permite desodorizar los malos olores H2S, COV a través de unos filtros vegetales. Los alcaldes de varias poblaciones están muy orgullosos de esta estación de depuración única en el mundo. Un bonito ejemplo para una nueva carta medio ambiental.